Crónicas del Huracán Irma

Crónicas del Huracán Irma

Es Lunes 4 de Septiembre, Labor Day o Día del Trabajo y mientras me encuentro en una sala de emergencia acompañando a mi hermana me entero que un Huracán llamado Irma de Categoría 5 está en camino a la Florida y estaría llegando el fin de semana, lo primero que se me vino a la mente fue el huracán Wilma en el año 2005 donde estuvimos 2 semanas sin luz.  Aprovechamos nuestro paso por la farmacia para buscar botellas de agua, nuestra gran sorpresa, ya no hay agua en CVS y Wal-Mart, oh! y por ser feriado tampoco podíamos conseguir las medicinas.

El siguiente día encontré agua en Wal-Mart, solo 1 paquete por persona, algo es algo ya que nadie de mi familia había logrado encontrar nada hasta ese momento.  En otras tiendas también conseguí algo de pan, latas de atún y otras conservas.  Nos dedicamos el jueves y viernes a guardar todas las cosas del patio, incluyendo las plantitas que mi hermana cosecha, colocamos los shutters o protectores a las ventanas y puertas de vidrio y aseguramos el storage o almacen.  Pusimos gasolina esperando más de 1 hora en fila, espere a último minuto porque  cada que pasaba por una gasolinera veía las filas tan largas que me desanimaba.






El sábado por la mañana ya estábamos preparados para recibir a Irma, mamá preparo cake y termos con agua caliente por si se iba la luz.  Por la tarde se comenzaron a sentir algunos ventarrones, el huracán se comenzaba a acercar a la Florida.  Antes de que el toque de queda entrara en efecto,  llegó mi tía con mis primos ya que se sentían más seguros estar en casa con nosotros.  Alrededor de las 7:00pm se comenzó a sentir vientos más fuertes y se podía ver relámpagos uno tras otro, fue cuando leí que había alerta de tornado por nuestra zona.  Casi no pudimos dormir, pero a las 4:30am del domingo fue cuando empezó lo peor, mi perrita me despertó, fue la primera en escuchar los fuertes vientos de Irma y la intensa lluvia. Me asome por la única ventanita que dejamos libre y vi cómo se inundaba el patio, salí y abrí la puerta del patio a la calle por un momento para que el agua drenara con facilidad, pero era tan fuerte la lluvia que mi padre tuvo que amarrar y dejar esa puerta abierta para que no se inundara la casa.

El ruido era tan fuerte que sentía que estaba en un barco en  medio del mar siendo azotado por una gran tormenta. Escuchaba truenos, silbidos que asemejaban a gritos a lo lejos, cosas caer contra las ventanas.  A las 8:30am se nos fue la luz, pasamos todo el día encerrados en casa, jugando cartas, escuchando música, tratando de usar los teléfonos solo lo necesario para dejar saber a nuestra familia que nos encontrábamos bien.  Por momentos abrimos la puerta para ver que la calle no se inundara, algo que ya estaba sucediendo, vimos a los vecinos salir en pleno huracán a desatorar el drenaje de hojas y ramas para que no se inundara más la calle que ya les llegaba casi a las rodillas.







Esa noche solo pensaba a qué hora Irma se alejaría, ya eran más de 24 horas que Irma no nos daba tregua, la casa comenzaba a sentirse muy caliente y era aún más difícil conciliar el sueño.  No sé cuándo me quede dormida, pero cuando desperté el lunes por la mañana ya no se escuchaba ráfagas, había regresado la luz y era un día hermoso, como si no hubiera pasado un huracán un día antes, el sol había salido.

Pudimos ver árboles caídos, troncos sobre los autos, rejas de patio en el piso, vecinos que ahora compartían patio con vecinos, las raíces de nuestro árbol de mango estaban a la vista, que bueno que no se cayó encima de la casa, el patio estaba irreconocible, trabajamos duro el lunes y martes para poder dejar el patio y el frente de casa limpio, sin hojas, ramas y troncos caídos o algunos a punto de caer.

Nunca había trabajado tantos días por un Huracán, fue una semana entera de arduo trabajo, pre Irma y post Irma. Estamos agradecidos que Irma no paso directamente por la ciudad donde vivimos, sus daños fueron grandes por las ciudades donde golpeo directamente. Muchas familias perdieron sus casas, pero sé que todos saldrán adelante, debemos darnos la mano y agradecer a Dios que aún tenemos vida y salud. Gracias a todos por preocuparse por nosotros y gracias a mi mamá y mi tía especialmente que se preocuparon porque todos estuviéramos bien durante esos 2 días encerrados por culpa de Irma.

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